Una mirada al tejido invisible que podría sostenerlo todo
Durante siglos imaginamos que la realidad estaba compuesta por “cosas”: piedras, planetas, átomos, partículas. Pero la historia de la física fue erosionando esa intuición. Primero descubrimos que la materia está hecha de átomos. Luego, que los átomos no son bolitas sólidas. Después, que las partículas son mejor entendidas como excitaciones de campos cuánticos. Y más tarde, que el espacio-tiempo mismo podría no ser un escenario fundamental, sino una estructura relacionada con geometría, entropía y entrelazamiento. En esta línea, la física moderna sugiere que la información no es solo una descripción humana de la realidad, sino una propiedad física profunda que podría estar en la base de la materia, el espacio-tiempo y las leyes naturales.
Como seres que habitan sistemas complejos, nos enfrentamos a la posibilidad de que la realidad no sea una colección de objetos, sino un flujo incesante de datos y relaciones.
Si el siglo XX fue el siglo de la física cuántica, el XXI será el de la física de la información, donde la pregunta ya no es de qué está hecho el mundo, sino qué relaciones existen. Nos encontramos en una época histórica apasionante de la ciencia, en la búsqueda de la teoría del todo. Aquella teoría que busca conciliar la relatividad general de Einstein (mundo macroscópico), con la mecánica cuántica (mundo microscópico). ¿Podrá ser la información la respuesta?
Exploralo en este artículo a continuación:
¿La materia no está compuesta de partículas con «tangibilidad»?
Como exploré en el artículo de ¿De qué está hecho todo lo que conocemos?, un átomo no es una bolita sólida, sino que está compuesto de elementos más pequeños aún.
En teoría cuántica de campos, las partículas no se describen fundamentalmente como pequeñas bolitas sólidas, sino como excitaciones cuantizadas de campos que se extienden por el espacio (Weinberg, 1995).
Lo que llamamos electrón, fotón o quark sería una excitación estable de un campo. La “cosa” desaparece y queda algo más abstracto: una configuración, un estado, una relación matemática con propiedades medibles.
Las propiedades de una partícula —como masa, carga y espín— pueden representarse mediante información física y matemática. Pero describirlas como “datos” no demuestra que los campos estén literalmente hechos de bits: es una manera informacional de representar estados físicos.
El Universo como Procesador de Datos
En 1989, John Archibald Wheeler condensó esta intuición en la expresión It from Bit. Su propuesta era que las magnitudes físicas adquieren significado a través de distinciones elementales —respuestas posibles, registros y resultados de medición—. No era una demostración de que el universo estuviera compuesto literalmente por código binario, sino un programa filosófico y físico para investigar si la información ocupa un lugar más fundamental de lo que solemos imaginar (Wheeler, 1989).
Seth Lloyd llevó esta intuición a un terreno cuantitativo. Si los sistemas físicos registran información mediante sus estados y transforman esos estados a lo largo del tiempo, es posible estimar límites para su capacidad de procesamiento. Lloyd calculó órdenes de magnitud para la cantidad de información que podría almacenar el universo observable y para el número de operaciones físicas realizadas durante su historia (Lloyd, 2002).
Shannon y la entropía
La entropía de Shannon mide la incertidumbre promedio asociada a una distribución de resultados posibles.
Su fórmula posee una relación matemática profunda con expresiones utilizadas en mecánica estadística, pero la entropía informacional y la entropía termodinámica no son automáticamente intercambiables en cualquier contexto. La conexión depende de cómo se representen los estados físicos y sus probabilidades (Shannon, 1948; Jaynes, 1957).
Entropía de los agujeros negros y principio holográfico
Los agujeros negros revelaron una relación inesperada entre gravedad, termodinámica e información. Bekenstein propuso que un agujero negro debía poseer entropía, y Hawking mostró que los efectos cuánticos permiten atribuirle temperatura y radiación. En un agujero negro, la entropía es proporcional al área de su horizonte de eventos, no a su volumen (Bekenstein, 1973; Hawking, 1975).
Este resultado inspiró la posibilidad de que, en ciertas teorías gravitatorias, la información contenida en una región pueda describirse mediante grados de libertad asociados a su frontera. Esa intuición se conoce como principio holográfico (Susskind, 1995).
En los agujeros negros, la entropía máxima está relacionada con el área del horizonte. Esto inspiró límites y principios holográficos en gravedad cuántica, pero no significa que cualquier habitación, planeta o región cotidiana almacene información de una manera simple determinada únicamente por su superficie.
El ADN: datos que generan vida
Un ejemplo claro de cómo la información crea realidades: el ADN.
El ADN muestra cómo una secuencia molecular puede almacenar información biológica. Pero esa información no “crea” por sí sola una célula ni un organismo: necesita maquinaria celular, regulación genética, nutrientes, señales químicas, desarrollo y condiciones ambientales para expresarse (Alberts et al., 2002).
Tu cuerpo se desarrolla mediante la interacción entre información genética, organización celular, ambiente y procesos históricos acumulados durante la evolución.
Física cuántica: el reino de lo probable
En la física clásica, la probabilidad suele reflejar ignorancia: no sabemos todos los detalles.
Mientras que en la mecánica cuántica, la probabilidad parece tener un carácter más profundo. Una partícula no está en un lugar fijo hasta que la medís. Antes de eso, existe en un estado de superposición de probabilidades. Esto ha sido observado en múltiples experimentos, siendo el más famoso el experimento de la doble rendija.
El gato de Schrödinger es un experimento mental en el que el formalismo parece asociar al sistema macroscópico con una superposición de estados “vivo” y “muerto”. Fue diseñado para mostrar lo extraño que resulta extender sin más la superposición cuántica al mundo cotidiano, no para demostrar experimentalmente que un gato real permanece consciente en ambos estados.
Una medición implica una interacción física entre el sistema, el aparato y el entorno. Esa interacción modifica las correlaciones y puede producir decoherencia.
El universo matemático
Siempre me llamó poderosamente la atención como las matemáticas explican y predicen tan bien todos los eventos en la naturaleza. A tal punto de pensar que las matemáticas se descubren, en vez de inventarse.
Max Tegmark propone una hipótesis todavía más radical: que la realidad física no está simplemente descrita por una estructura matemática, sino que es una estructura matemática. Esta “hipótesis del universo matemático” está relacionada con el debate sobre información, computación y realidad, pero no afirma exactamente que el universo esté hecho de bits ni constituye una conclusión experimental establecida (Tegmark, 2008).
Para explorar más a profundidad esa idea ingresa a este artículo.
La IA como catalizador: Acelerando la tasa de procesamiento del cosmos
Si aceptamos la premisa de que el universo es, en esencia, un sistema que procesa información, la aparición de la Inteligencia Artificial representa un hito evolutivo que trasciende la tecnología.
No estamos ante una simple herramienta de automatización, sino ante una estructura capaz de aumentar exponencialmente la velocidad a la cual el sistema «universo» organiza sus propios bits.
Los sistemas de IA pueden identificar patrones, comprimir regularidades, generar modelos y automatizar procesos cognitivos a una velocidad muy superior a la humana en tareas específicas. Pero esto no demuestra que sean conscientes ni que el universo posea una tendencia propia a comprenderse.
Toda computación requiere un soporte físico, consume energía y disipa calor. Puede producir orden local —por ejemplo, un modelo, una predicción o una base de conocimiento— mientras aumenta la entropía total del entorno.
Vida cotidiana: ¿también está hecha de información?
Cuando pensás, hablas, o lees, estás procesando información.
Otras consideraciones:
- En filosofía personal, nos cuestiona: si todo es información, ¿qué es la realidad? ¿Lo que sentimos, pensamos y vivimos sigue siendo real, aunque esté hecho de números?
- En tecnología, si somos información, ¿qué impide que nuestra conciencia se transfiera a otro soporte digital?
- En ciencia, cada nuevo modelo físico es un descubrimiento de la “matemática del universo”. Si esto se confirma, cada ecuación que usamos revela más de esa estructura infinita.
¿Entonces la información es lo único real?
La respuesta más honesta es: todavía no lo sabemos. No existe una teoría final que demuestre que la información es más fundamental que la materia, la energía o el espacio-tiempo. Pero la historia de la física apunta hacia una dirección cada vez más abstracta: de objetos a campos, de campos a estados, de estados a correlaciones, de geometría a entropía, de materia a información organizada.
La materia no sería una ilusión. La energía no sería falsa. El espacio-tiempo no sería necesariamente un decorado. Pero tal vez todos ellos sean expresiones de algo más profundo: una arquitectura de relaciones físicas que determina qué puede existir, cambiar, medirse y conservarse.
En ese sentido, “It from Bit” no debe entenderse como una respuesta cerrada, sino como una de las intuiciones más poderosas de la ciencia moderna: la posibilidad de que el universo no esté compuesto, en el fondo, por cosas aisladas, sino por diferencias significativas.
- Por patrones.
- Por relaciones.
- Por información física.
Quizás lo real no sea la sustancia quieta, sino la estructura que permanece a través del cambio.
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- Historia de la transmisión de información.
- ¿Vivimos en un multiverso? Teoría de cuerdas, física cuántica y los límites de la realidad
Cuadro de síntesis de evidencia
| Idea | Nivel de evidencia | Qué podemos afirmar | Qué no demuestra |
|---|---|---|---|
| Partículas como excitaciones de campos | Marco central de la física moderna | La teoría cuántica de campos describe las partículas como excitaciones cuantizadas de campos (Weinberg, 1995). | No demuestra que los campos estén literalmente hechos de información, datos o bits. |
| It from Bit | Programa filosófico-físico | Wheeler propuso investigar si las magnitudes físicas adquieren significado mediante distinciones, mediciones y registros elementales (Wheeler, 1989). | No constituye una demostración de que el universo esté compuesto por código binario. |
| Entropía de Shannon | Formalmente establecida | Cuantifica la incertidumbre promedio asociada a una distribución de resultados o mensajes (Shannon, 1948). | No es automáticamente idéntica a la entropía termodinámica. |
| Información y termodinámica | Relación sólida en marcos físicos definidos | La mecánica estadística permite conectar probabilidades, información y entropía física (Jaynes, 1957). | No significa que la información y la energía sean la misma magnitud física. |
| Capacidad computacional del universo | Derivación física bajo determinados supuestos | Pueden estimarse límites aproximados para la información registrable y las operaciones físicas posibles en el universo observable (Lloyd, 2002). | No prueba que el universo haya sido programado, que ejecute un software externo o que sea una computadora digital. |
| Entropía de los agujeros negros | Resultado teórico central de la gravedad semiclasica | La entropía de un agujero negro es proporcional al área de su horizonte de eventos (Bekenstein, 1973; Hawking, 1975). | No significa que cualquier objeto o región cotidiana almacene información únicamente según su superficie. |
| Radiación de Hawking | Predicción teórica muy sólida | Los efectos cuánticos permiten atribuir temperatura y emisión térmica a los agujeros negros (Hawking, 1975). | Todavía no se ha observado directamente la evaporación completa de un agujero negro astrofísico. |
| Principio holográfico | Marco teórico muy influyente | En determinados modelos gravitatorios, una región puede tener una descripción física equivalente formulada en una frontera de menor dimensión (Susskind, 1995). | No demuestra que el universo sea una proyección óptica, una simulación o una ilusión tridimensional. |
| ADN como información biológica | Validado empíricamente | Las secuencias de ADN almacenan información utilizada por los sistemas celulares para regular procesos y producir moléculas (Alberts et al., 2002). | El ADN no construye por sí solo un organismo ni determina rígidamente todos sus rasgos. |
| Superposición y decoherencia | Fenómenos sólidamente estudiados | Los sistemas cuánticos pueden presentar superposición, y la interacción con el entorno puede reducir la interferencia observable entre alternativas macroscópicas (Schlosshauer, 2004). | No exige una conciencia humana ni establece cuál interpretación de la mecánica cuántica es correcta. |
| Hipótesis del universo matemático | Hipótesis filosófico-física | Tegmark propone que la realidad física podría ser, en sí misma, una estructura matemática (Tegmark, 2008). | No demuestra que matemática, información y existencia sean exactamente lo mismo. |
| IA como nueva capa informacional | Interpretación de Meditaciones Modernas | La inteligencia artificial amplía la capacidad humana para procesar, condensar, producir y transmitir información. | No demuestra que la IA sea consciente ni que el universo tenga metas, intenciones o una dirección propia. |
| Todo está hecho de información | Pregunta ontológica abierta | La información ocupa un lugar central en física, termodinámica, biología y computación. | Todavía no sabemos si es el componente fundamental de la realidad o una herramienta extraordinariamente poderosa para describirla. |
Bibliografía y referencias
- Alberts, B., Johnson, A., Lewis, J., Raff, M., Roberts, K., & Walter, P. (2002). Molecular biology of the cell (4th ed.). Garland Science.
- Bekenstein, J. D. (1973). Black holes and entropy. Physical Review D, 7(8), 2333–2346.
- Hawking, S. W. (1975). Particle creation by black holes. Communications in Mathematical Physics, 43, 199–220.
- Jaynes, E. T. (1957). Information theory and statistical mechanics. Physical Review, 106(4), 620–630.
- Lloyd, S. (2002). Computational capacity of the universe. Physical Review Letters, 88(23), 237901.
- Shannon, C. E. (1948). A mathematical theory of communication. The Bell System Technical Journal, 27(3), 379–423.
- Susskind, L. (1995). The world as a hologram. Journal of Mathematical Physics, 36(11), 6377–6396.
- Tegmark, M. (2008). The mathematical universe. Foundations of Physics, 38, 101–150.
- Weinberg, S. (1995). The quantum theory of fields: Volume I, Foundations. Cambridge University Press.
- Wheeler, J. A. (1989). Information, physics, quantum: The search for links. En Proceedings of the 3rd International Symposium on Foundations of Quantum Mechanics (pp. 354–368).
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